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La 55 edición
del Festival de la Canción de Eurovisión se celebró en Noruega,
país ganador de la
54 edición celebrada en
Moscú
en 2009. 39 países participaron en esta edición al no
asistir ni Andorra, ni Montenegro, ni Hungría, ni la
República Checa por motivos económicos. Con esto la masiva
participación el festival más famoso del mundo volvió a
descender por segundo año consecutivo alejándose del record
de 43 de la final de 2008 celebrada en Belgrado.
Por vez primera los votos del público se pudieron emitir
desde la primera canción. Si el año anterior había habido
una única y exclusiva favorita que no falló y ganó el
festival con la mayor cantidad de votos conseguidos nunca,
este año el resultado final estuvo algo más reñido
al principio, aunque poco a poco Alemania fue marcando
diferencias con el resto. No obtuvo un gran número de
máximas puntuaciones pero recibió votos consistentemente de
casi todos los países. La canción alemana entró tarde en la
carrera por el triunfo final, no estaba en las listas de
favoritas hasta unas pocas semanas antes del festival, pero
su inmensa popularidad en Alemania donde llegó al numero uno
en las listas y consiguió tres discos de oro y el éxito en
otros países de centro Europa la hicieron llegar a la gran
final como la número uno en las casas de apuestas. La
actuación española se vio disturbada por la irrupción de un
espontáneo en el escenario. Se trataba del ya famoso o
infame según se mire, Jimmy Jump, un seguidor del Barça que
ya a protagonizado otras irrupciones famosas como en la
final de Roland Garros ante Roger Federer. Esta es la
primera vez en la historia del festival que un espontáneo
salta al escenario y curiosamente lo ha hecho el año en que
el lema del festival era "Comparte el momento" Desde luego
el chico se lo tomó al pie de la letra. El representante
español, Daniel Diges, pudo repetir su actuación nuevamente
al final de la ronda tras la actuación de Dinamarca. España
quedó en 15º puesto, en el medio de la tabla, por encima de
países como Noruega, la anfitriona, Islandia, una de las
grandes favoritas y de Irlanda. El Reino Unido volvió a
quedar en último puesto al igual que en 2008. Por segundo
año consecutivo no gana un país del este. Turquía, siempre
ayudada por el voto de su público repartido por toda Europa
quedó segunda con un rock impresionante y lleno de fuerza
que bien hubiera merecido ganar. Pese a quién pese y por
muchas confabulaciones entre países que se quieran ver, lo
cierto es que al final, casi siempre, gana la canción que
gusta a la mayoría, y que suele ser aquella que plantea algo
diferente. La propuesta de Lena, sencilla, fácil , juvenil y
moderna es una buena doble noticia. Por una lado demuestra
que una canción puede ganar sin necesidad de aparatosísimas
puestas en escena. Por otro, que el "big four" no está
maldito, lo único que estaba era rancio y obsoleto. En
cuanto se ponen las pilas suben como las espuma. Lo hicieron
Francia y Reino Unido en 2009 y ahora Alemania en 2010
ganando por segunda vez en su larga historia en Eurovisión
(es el país que más veces ha participado) la anterior había
sido en 1982. Veintiocho años separan ambas victorias.
Enhorabuena Alemania. Nos vemos en Hamburgo, o en Berlín. |